La huerta terapia en pacientes con insuficiencia renal

La Coordinación del Programa Prohuerta San Luis, junto a el Centro de Diálisis Fresenius, en la ciudad de Villa Mercedes, desarrollan desde hace más de una década una alternativa que propone a la huerta orgánica como terapia ocupacional. Una buena alimentación para el cuidado del paciente y el sentirse parte de una actividad diaria es la clave en el tratamiento integral que se proporciona en este esfuerzo de articulación interinstitucional.

14 de Mayo de 2013
Por Lucia CORNEJO y Sergio Raúl SCAZZARIELLO
La huerta terapia en pacientes con insuficiencia renal

Sergio Scazzariello, coordinador provincial de Prohuerta, y Belén Bardeci y Martín Aimar Maggi, de Fresenius

La articulación se efectúa con un equipo interdisciplinar conformado por una Licenciada en Trabajo Social, una Licenciada en Nutrición, un Licenciado en psicología y médicos especialistas en Nefrología. En conjunto llevan adelante no solo sus  necesidades de atención médica específica, sino que además tienen el compromiso social de mejorar la calidad de vida de quienes asisten al centro.

A través del exitoso programa del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, este centro médico, provee de capacitación, entrega de insumos y asistencia técnica a todos los pacientes dispuestos  a formar parte de la iniciativa.

La huerta surge, entonces, como una herramienta de rehabilitación para estimular la participación de los pacientes de diálisis y sus familiares en actividades productivas, generando espacios de capacitación y trabajos grupales que fomentan la inclusión social.

Establecer la intervención médica desde un abordaje integral de la atención al paciente supone la recuperación funcional, la inclusión Social y asumir un rol protagónico en el tratamiento en donde la huerta ayuda a transitar este camino.

“La población de pacientes atendidos por el Centro de Díalisis proviene en su mayoría de pueblos del interior de la provincia que disponen de espacios suficientes para llevar adelante la huerta orgánica y el  objetivo de relacionarse con el Programa ayuda a estimular  a los pacientes para que, mediante la realización de la huerta, incorporen los principios de  una dieta diversificada, esencial para la salud de estos beneficiarios” explicó el Coordinador de Prohuerta  Ing. Agr. Sergio Scazzariello, quien además agregó que “La huerta cumple un rol terapéutico, ya que  valorar el trabajo realizado,  ver los frutos de su  esfuerzo e interactuar con la naturaleza, mejora la autoestima de los pacientes y redunda en la salud de los mismos” puntualizó.

Una buena alimentación para el cuidado del paciente y el sentirse parte de una actividad diaria es la clave en el tratamiento integral que se proporciona desde esta institución en articulación con el INTA.

“La dieta en estos pacientes es fundamental porque al no funcionar el riñón no se eliminan las toxinas que se acumulan generando otros trastornos en el paciente”, asegura el Director del Centro, el Nefrólogo Martín Aimar Maggi. “Por eso es importante el refuerzo del tratamiento con la nutricionista para que puedan saber que alimentos consumir y cuales no; más importante aún si se trata de alimentos de la huerta”, resaltó el especialista médico.

“Esta iniciativa es muy buena para el paciente porque además de ayudar a tener un alimento sano en su casa, no le genera gastos  y le permite tener una actividad que en muchos casos es acompañada por la presencia de familiares evitando que derive en un trastorno desde el punto de vista psicológico, la huerta resulta una actividad externa que ayuda a transitar el tratamiento”, puntualizó Maggi.

La capacidad de reponerse y ser fortalecidos y lograr una mejor calidad de vida a través de esta experiencia es uno de los beneficios que se ven reflejado en el testimonio de  la Lic. en Trabajo Social Belén Bardeci, quien expresa que “el tratamiento en pacientes con insuficiencia renal crónica terminal implica modificar la situación laboral, familiar y cotidiana del paciente debido a la cantidad de horas que implica la hemodiálisis”.

“A través de la articulación con el programa se aporta algo más al tratamiento que ellos tienen tratando de cubrir otras necesidades. La huerta resulta una vía de escape, los pacientes la toman como una actividad de esparcimiento, también es una manera de compartir una actividad con sus familiares”, asegura la Lic. Bardeci.

La entrega de semillas resulta uno de los indicadores puntuales: “El sentido de pertenencia de los pacientes se ve reflejado cuando al llegar la fecha de entrega de semillas te piden que les entregues; nosotros le damos las semilla como un elemento más para que ellos puedan llevar adelante su tratamiento”, concluyó Bardeci.

Equipo de Trabajo

El equipo de Prohuerta que lleva adelante en esta tarea está integrado por el Coordinador del Programa Ing. Sergio Scazarriello, la Lic. en Sociología Romina Iacovino y la Lic. en Trabajo Social Jimena Pérez Epinal, quienes en conjunto con  el Director del Centro de Diálisis Martín Aimar Maggi, la Lic. en Trabajo Social Belén Bardeci; la Lic. en Nutrición Ivana Fernández y el Lic. en Psicología Fabio Fernández estimulan al paciente para que participe de esta iniciativa.

Fuente: sitio web del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria)