Con la misión de repoblar los bosques nativos

La Asociación Sembrar centra sus esfuerzos en recuperar la población de especies autóctonas; compensará la emisión de gases que produjo el encuentro al plantar 1000 ejemplares - II Congreso de Parques Nacionales
Por Ricardo Quesada  | LA NACION

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- "Plantar 1000 árboles que compensen la emisión de gases que generados a raíz del Congreso de Parques Nacionales para que sea sustentable desde el punto de vista ecológico".
Así presenta su plan la Asociación Civil Sembrar, que desde su vivero en esta ciudad produce plantas nativas desde la semilla, con el objetivo de repoblar los bosques patagónicos.
Esta ONG está encabezada por Rubén Pablos, un quilmeño que hace 18 años decidió dejar el conurbano bonaerense y afincarse aquí, junto con su esposa.
Reforestación. Ayer, como parte del programa de reforestación, un grupo de periodistas que cubre el congreso fue hasta el cerro Challhuaco, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, para plantar lengas en un área fuertemente afectada por los incendios forestales de 1997 y 1998.
"Nosotros queremos que las plantas crezcan tal y como lo harían en la naturaleza. Por eso no usamos fertilizantes y trabajamos desde la semilla. Esto último nos sirve para conservar la diversidad genética de la vegetación", dijo Pablos a LANACION.com. En el vivero, que tiene una hectárea de extensión, hay cerca de 50.000 plantas en diferentes estados de crecimiento.
Se trata de un trabajo artesanal, en el que los técnicos intentan reproducir las condiciones en las que esas plantas crecerían normalmente. El proceso, que puede demorar tres o cuatro años, culmina cuando un ejemplar es plantado en su bosque natural, especialmente en zonas en las que los incendios forestales dejaron su huella.
"En general se trata de árboles que tienen un lento proceso de crecimiento y a los que aun siendo autóctonos les resulta difícil crecer y sobrevivir. Nosotros esperamos que estas plantas sean más fuertes para llevarlas al bosque", explicó Pablos.
Incluso con esos recaudos, llegado el momento de plantar se elige un lugar donde el retoño se encuentre protegido del sol y de las heladas.
Financiamiento. Cuando hace 11 años comenzó a funcionar la organización, surgió el problema de la financiación y la necesidad de conseguir dinero hasta que fuera posible la independencia económica.
Durante un tiempo contaron con la ayuda de la Fundación Avina y el aporte de algunas empesas, pero el objetivo final es lograr la autosustentación. Con ese objetivo es que, entre otras acciones, comenzaron a vender sus plantas a particulares.
"Por cada planta que usted compra se pueden llevar otras dos para reforestar nuestros bosques nativos", dice la bolsa de papel en la que se entregan los plantines a los compradores.
Programa con niños. Este trabajo, que se realiza en forma extraordinaria a raíz del congreso, se lleva cabo normalmente con alumnos de escuelas de la zona. Cada año, en primavera y en otoño, unos 2000 niños plantan un árbol.
En Sembrar están convencidos de que ese es el primer paso para que en las generaciones futuras haya conciencia del significado de preservar los bosques nativos.
Asimismo, a instancias del propio Pablos, Bariloche instauró el segundo domingo de mayo como Día del Bosque Nativo.
Ahora, la ONG se ilusiona con que esa fecha sea adoptada por todo el país, de manera de avanzar más en la toma de conciencia sobre la importancia de los bosques nativos.  

Fuente: La Nación