Experiencia de Terapia Hortícola en AMIA

Son muchos - la mayoría mujeres, pero también algunos hombres- los que cada viernes se reúnen en el patio de la AMIA desde hace ya más de dos años para “compartir vida”.

El Taller de Jardinería de Adultos Mayores ha logrado cambiar tanto el aspecto de ese sector de paredes altas, vacías y sin un atisbo de verde como a sus propios jardineros. A través del contacto con la tierra, las plantas y con palitas en mano, regaderas y guantes; este taller orientado a la adultos mayores va dejando sus huellas tanto en el aspecto psico-emocional de quienes lo cursan como en los ejemplares propiamente dichos que van creciendo.

El grupo está coordinado por la Lic. Andrea Sucari, que realiza actividades en Terapia Hortícola hace más de 30 años y cada semana se reúne para compartir su vida a través de la vida de las plantas. “Hace dos años no había plantas y a través del cuidado y de gajos y también de algunos ejemplares que fuimos comprando, se armó este patio que ellos disfrutan mucho. Todos los viernes hacen el mantenimiento”, explica Sucari.

Interactúan, aprenden, hacen, comparten. Sin embargo, para muchos de ellos la principal finalidad del encuentro es la de disfrutar. Y esto quedó de manifiesto en la primera muestra del taller que tuvo lugar en diciembre de 2013. Tal como lo explica la Coordinadora del Área de Adultos Mayores de la AMIA, Liliana Gerkovich, “este espacio es producto de la tenacidad de la gente que viene todos los viernes con su profesora”.

Con una sonrisa en la boca y las manos manchadas de tierra, orgullosos de sus plantas florecidas, de sus tomates, de sus arbustos, orquídeas; sus alumnos esperan cada encuentro para aprender, compartir y celebrar la vida.