La naturaleza favorece el bienestar físico y psíquico del ser humano

La naturaleza favorece el bienestar físico y psíquico del ser humano


Fotografía: Brett Bouwer. Fuente: photoxpress.com

Beneficios psíquicos y físicos

Los investigadores señalan que en entornos más verdes personas operadas de cirugía han tenido mejor recuperación.

Y los espacios naturales facilitan la actividad física, mejoran el funcionamiento del sistema inmune, ayudan a los diabéticos a alcanzar niveles saludables de glucosa en sangre y mejoran el estado de salud funcional y las habilidades de las personas. En cambio, las zonas con menos espacios verdes se asocian con mayores tasas de obesidad infantil y de enfermedades cardiovasculares.

La relación de la naturaleza con la salud no tiene diferencias sociales ni de desigualdad económica. Lo demuestran investigaciones que Kuo y sus colaboradores han realizado, y en las que se midieron ingresos económicos de las personas.

"Los que tienen más poder adquisitivo tienden a tener mayor acceso a la naturaleza y mejor salud física, pero las comparaciones muestran que entre personas del mismo nivel económico, los que tienen mayor acceso a la naturaleza tienen mejor salud física”, explica la directora del Laboratorio de Paisaje y Salud de la Universidad de Illinois.

Naturaleza y salud, tema muy estudiado

Muchos estudios relacionan la naturaleza con la salud humana. "Los investigadores han estudiado los efectos de la naturaleza en poblaciones muy diferentes. Por ejemplo, habitantes de Chicago residentes en edificios altos, con un árbol o dos y zonas ajardinadas fuera de los edificios donde viven; a estudiantes universitarios expuestos a presentaciones de diapositivas de escenas naturales mientras estaban sentados en clase; a niños con trastorno por déficit de atención, a personas de la tercera edad en Tokio con diferentes grados de acceso a calles peatonales verdes, y a voluntarios de clase media que reconstruyen ecosistemas de pradera, por nombrar algunos”, enumera Kuo.

La investigadora señala que “los estudios no han sido solo que los participantes informen de los beneficios que para ellos tiene la naturaleza, sino que esos beneficios se midieron con datos como informes sobre delincuencia de la policía, análisis de presión arterial, rendimiento en pruebas neurocognitivas estandarizadas y mediciones de funcionamiento del sistema inmune".

Zonas verdes, elementos vitales en ciudades

La directora del Laboratorio de Paisaje y Salud afirma que, en vez de basarse en muestras pequeñas de amantes de la naturaleza, los científicos se basan en estudios de la opinión y experiencia de personas que no tienen ninguna relación particular con el medio ambiente. Un estudio examinó a niños atendidos por una red de clínicas para poblaciones de ingresos bajos.

Lo mismo con indicadores como el nivel de renta, característica que se había ignorado en trabajos de investigación de este tipo.

"Los científicos están teniendo en cuenta los ingresos y otras diferencias en sus estudios. La pregunta ya no es si las personas que viven en barrios más verdes tienen mejor salud, la tienen, ahora la pregunta es si las personas que viven en barrios con zonas verdes tienen mejor salud cuando se tiene en cuenta la renta y otras ventajas asociadas. La respuesta es que si”, concluye Kuo.
Debido a la fuerte relación entre naturaleza y salud, la investigadora estimula a los encargados a trazar la arquitectura de las ciudades y a diseñar comunidades con más espacios verdes públicos, no solo como decoraciones sino como componentes importantes para la salud, la amabilidad, la inteligencia, y la eficacia de la población.